Cuentan las leyendas locales que un caluroso día del año 1401, el viernes 8 de julio, al acabar la reunión en el que se decidió iniciar el edificio gótico, un sevillano de los de siempre, de esos que lo saben todo,  oyó decir a uno de los canónigos "Hagamos una Iglesia tan grande, que los que la vieren acabada nos hagan por locos".  Todo indica que esta tradición es un invento muy posterior, pero funciona, pues los sevillanos seguimos repitiéndola.

{short description of image} {short description of image}Amparándose en el dato de la extensión, los críticos no han reconocido mejores méritos al primer templo sevillano, pero la gente tiene otra opinión sobre esta catedral, pues al cabo del año lo visitan más de un millón  de turistas. El conjunto digno de tantas visitas está hoy formado por la Santa y Metropolitana Iglesia Catedral de la Archidiócesis de Sevilla, bajo la advocación de Santa María de la Sede, con sus anexos, y la parroquia, que fue capilla, llamada "del Sagrario".

{short description of image}Forma una manzana rectangular, completa y exenta, cuyos lados se orientan a los puntos cardinales, con un leve desvío de 4º a Poniente; su solar, delimitado por las históricas "gradas" y ciento cincuenta y siete columnas con sus cadenas, alcanza la respetable superficie de 23.457 m2.
{short description of image} Según el Guinness Libro de los Records (1986, pág. 251) ostenta la siguiente plusmarca mundial "La catedral que mayor superficie cubre es la de Santa María de la Sede, catedral de Sevilla (España)", aunque el libro ofrece las siguientes cifras, en vez de la extensión, objeto del registro, "tiene 126,18 metros de largo, 82,60 metros de ancho y 30,48 metros de alto (hasta la bóveda)"; estos datos son ambiguos, pues no se dice como se tomaron, salvo el de la bóveda, que por cierto está mal, lo mismo que la longitud que se le atribuye en la solería de San Pedro del Vaticano, 132 m donde aparece entre los diez templos cristianos de mayor longitud.

{short description of image}Para describirla recorreremos sus etapas:
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Etapas Almohade
(1172-1248).
Como última fase de un largo y complejo proceso de "construcción de la ciudad" se levantó la aljama al-Moharrem de la penúltima capital andalusí, entre el Ramadán del año 567 H. (abril de 1172 C.) y finales del mes de Rabic(II) del año 594 H. (19 de marzo de 1198 C.), aunque había sido inaugurada el viernes 24 de Du-l-hiyya de 577 H. (30 de abril de 1182 C.). Su arquitecto fue Ahmad b. Basso.
Mudéjar
(1248-1433).
Desde el 23 de noviembre de 1248 C. (646 H.) la aljama, o mezquita mayor, pasó a ser catedral de la archidiócesis que, en lo religioso, abarcó el Reino de Sevilla; esta etapa, que corresponde al uso cristiano de un edificio musulmán, comenzó a cerrarse a fines del siglo XIV, cuando se pensó derribarlo para construir una catedral de formas cristianas.
Gótica
(1433-1528).
La mezquita comenzó a ser derribada en 1433, y a renglón seguido dos maestros extranjeros, Ysambret y Carlín, iniciaron, a compás con su destrucción, un grandioso templo gótico, muy austero y riguroso, que se terminó en el mes de octubre del año 1506, sin que se introdujeran cambios en el plan original, pese a su extensión y a los setenta y tres años que duró la obra.
Renacentista
(1528-1593).
Corresponde al periodo iniciado en 1528, en que se fabricaron una serie de dependencias incluidas o anexas al templo gótico, y Hernán Ruiz acrecentó la Torre, obras dominadas por las formas clásicas, en los estilos convencionales que van desde el "plateresco" hasta el "manierismo". Puede decirse que la catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593 en tiempos de Asensio de Maeda.
Barroca
(1618-1758).
Corresponde casi exclusivamente a la construcción de la parroquia del Sagrario, cuyas obras se iniciaron en 1618 y no se concluyeron hasta 1663; a este edificio le acompañaron en el mismo estilo una serie de pequeños agregados en el frente de Poniente, y un buen número de grandes muebles, tales como los órganos y varios retablos. Los arquitectos más significativos fueron Pedro Sánchez Falconete y Diego Antonio Díaz.
Académica
(1758-1823).
Se trata de obras neoclásicas, realizadas a partir de la propia cultura local o por imposición de la academia madrileña; además de interesantes muebles, se refieren sobre todo al "Muro", conjunto de las dependencias del ángulo suroeste del edificio. En esta etapa, acabada la gran manzana, se inició precozmente el proceso que condujo a su actual "monumentalización", iniciada con la eliminación, entre 1762 y 1797, de los edificios que la unían al caserío inmediato. Los maestros fueron Manuel Núñez y Fernando de Rosales.
Neogótica
(1825-1928).
Comenzó en 1825 un proceso, que no se cerró hasta 1928, dedicado a la terminación de las partes que habían quedado inconclusas en las etapas anteriores; a partir de la primera década del siglo XX las obras han seguido siendo de restauración, casi siempre dentro de la modalidad de "limpieza estilística", que persigue la separación y la pureza de los estilos. Inició esta etapa el mismo Fernando de Rosales y la cerró Javier de Luque.
  Limpieza
(1915-1992).
Aunque  en todas las épocas se han producido obras que eliminaban partes del edificio para conseguir una real o supuesta unidad de apariencia, a partir de los primeros años dl siglo XX, de una forma consciente. continuada e indocumentada a priori, se han realizado obras, casi exclusivamente localizadas en el Patio de los Naranjos, que han supuesto el derribo de obras de los siglos XVII, XVIII y XIX para alcanzar, a veces con importantes errores, la unidad estilística o espacial de los restos almohades.